jueves, 29 de noviembre de 2012

ROSTROS DE CHORONÍ II. Este sábado 1DIC ;)

 Es fácil.
1.- Conoce nuestro proyecto #RostrosdeChoroní
2.- Vente cono nosotros a celebrar la inauguración de la exposición de crónicas y fotografías de los personajes emblemáticos de este pueblo, este sábado 1DIC en la Casa Comunal de Puerto Colombia.
3.- ¡Salud!




sábado, 24 de noviembre de 2012

La Mudanza (II)


Tengo dos meses de haberme mudado sola. Mientras limpio los tramos de un closet que no utilizo encuentro un sobre ajeno. Es un sobre blanco, tamaño tarjeta de cumpleaños, envejecido y abollado en las orillas que nunca fue cerrado. 

Me encanta que me pasen estas cosas. Pienso que tengo la personalidad propicia para abandonar todo lo que estoy haciendo sin dejar pasar un minuto antes de sentarme en el suelo con las rodillas al frente para sacar uno a uno los papelitos doblados, dos, cuatro veces, sobre sí mismos. Descubrirlos, despertarlos y dejar que me cuenten cosas.

"Querido Rafa
En esta fecha significativa, te deseo una fructífera vida y te pido seas, a lo largo de ella, buen hijo, buen hermano, buen amigo y buen ciudadano. Con la seguridad de que dejarás huella trascendente, Tu padrino." CCS, 25-05-1997

El mensaje fue escrito a mano, con una caligrafía impecable, curva, un poco inclinada hacia la derecha. Quizás el padrino de Rafa era abogado y sobre su impecable escritorio de madera oscura y laqueada había una esfinge de águila dorada con las alas extendidas, atada a una base cuadrada de mármol gris donde después de firmar cheques, escribir largas cartas, ensayos argumentativos o cortas tarjetas de felicitación, el Doctor Farías ponía a descansar el lapicero. Qué digo lapicero. ¡La pluma! El padrino de Rafa usaba una pluma también dorada, brillante. A Rafa le parecía pesada, pero en comparación con otros objetos de ese despacho, era mucho más fácil de sostener. Cuando era niño e iban los domingos a casa de su padrino, no lo dejaban entrar al estudio sin supervisión. Una vez había intentado hacer volar sobre su cabeza el enorme huevo de cuarzo que descansaba sobre una base metálica en el escritorio, no tuvo suficiente conciencia del peso que sostenía y el objeto de piedra fue a dar contra la alfombra vinotinto que recubría el parquet haciendo un ruido sordo. Como pudo lo devolvió a su lugar y salió de allí sin volver la vista.

Hay otros papeles en el sobre. Dos tarjetas diminutas fechadas el 14 de febrero de 2002 y de 2003. Están firmadas por "R", quien le pide a Rafa que guarde todas sus notitas como ella guarda las de él. Rafa y R seguro se casaron en la Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes en Las Mercedes, cuatro meses después de la graduación de ambos en la Escuela de Derecho de la Universidad Central. Para Rafa lo más lógico había sido estudiar leyes. Le gustaba la distinción propia de la carrera y la idea del orden jurídico sobre la imprevisibilidad natural de las cosas. Después de la muerte de su padrino, a causa de un infarto fulminante, tuvo una razón adicional.

Quedan tres papeles en el sobre, uno de ellos es una foto. Es Rafa de 12 años, fondo blanco tamaño carnet franela azul liceo. Está en esa edad en la que a los varones les crecen las orejas y la nariz primero que el resto del cuerpo. El pelo negro peinado hacia un lado y un mechón discreto, muy delgado, se le curva sobre la frente. La cejas pobladas se le juntan en el ceño. Los ojos parecieran mirar al hombre que va a ser. Creo que le gusta su futuro pero tiene miedo. Pareciera querer sonreír con la comisura de la boca pero no se lo permite. Aún le falta mucho para conocer a R, para enamorarse de su vivacidad, de su delgadez, de su obsesión por los detalles, de su sumisión a la ley y al peso de su cuerpo adulto, a su deseo. Pero también hace mucho que, tumbado en el piso de su cuarto o apoyado sobre la mesa del comedor, escribió con letra infantil dos cartas a su madre que están en este sobre.

"Querida mamá te quiero mucho por que eres la mejor mamá del mundo entero", dice la primera. En la segunda se disculpaba por tratar mal a sus hermanos. Prometía no volverlo a hacer. "Espero tu respuesta te quiero mucho mucho muchísimo tu hijo Rafael". Son dos hojas arrancadas de cuadernos.

Es en este punto cuando odio que me pasen estas cosas.

No puedo parar de llorar pensando que seguramente la mamá de Rafa murió poco después de su matrimonio con R y que antes del entierro, buscando la partida de nacimiento para hacer el acta de defunción, Rafa consiguió entre las cosas de su madre fotos de unas vacaciones en Cumaná, la tarjetas de nacimiento con la huella de los pies de él y de cada uno de sus hermanos, mitades de boletos de avión, una servilleta del café Tortori en Buenos Aires donde sus padres pasaron la luna de miel, tarjetas de navidad, manualidades de colegio por el día de las madres y sus dos cartas con letra infantil como prueba definitiva de que ella había sido la mejor mamá del mundo y de que él la queria mucho mucho muchísimo. Entonces se quedó con las cartas y con una foto carnet suya que lo miraba desde lejos. Hizo un rictus con la comisura de la boca y se prohibió llorar.

Acabo de llamar a la dueña del apartamento. Me recompuse y le conté del sobre. Me dijo que los inquilinos anteriores se llaman Rafael y Roberta, son un matrimonio joven, ambos son abogados.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Los tocayos de Jorge Carrión

El escritor español Jorge Carrión, ejercitándo la curiosidad con egosurfing, encontró los perfiles de siete personas en distintas partes del mundo con quien comparte nombre y apellido.

Éste fue el resultado:

"Escapar del cuerpo y regresar a América del Sur y traducir tu vida a estadística y multiplicarse y desaparecer."

martes, 6 de noviembre de 2012

Idea Vilariño . Poemas



Desnudez total

Ya en desnudez total
extraña ausencia
de procesos y fórmulas y métodos
flor a flor,
ser a ser,
aún con ciencia
y un caer en silencio y sin objeto.

La angustia ha devenido
apenas un sabor,
el dolor ya no cabe,
la tristeza no alcanza.

Una forma durando sin sentido,
un color,
un estar por estar
y una espera insensata.

Ya en desnudez total
sabiduría
definitiva, única y helada.

Luz a luz
ser a ser,
casi en amiba,
forma, sed, duración,
luz rechazada.

Ya no será...

Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.

Vive

Aquel amor
aquel
que tomé con la punta de los dedos
que dejé que olvidé
aquel amor
ahora
en unas líneas que
se caen de un cajón
está ahí
sigue estando
sigue diciéndome
está doliendo
está
todavía
sangrando.

Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto

Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente,
tenía que pedir sentido a toda cosa.
Tal vez no fue vivir este estar silenciosa
y despiadadamente al borde de la angustia
y este terco sentir debajo de su música
un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.
Tal vez debí quedarme en los amores quietos
que podrían llenar mi vida con un nombre
en vez de buscar al evadido del hombre,
despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.
Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.
sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.
Tal vez pude subir como una flor ardiente
o tener un profundo destino de semilla
en vez de esta terrible lucidez amarilla
y de este estar de estatua con los ojos vacíos.
Tal vez pude doblar este destino mío
en música inefable. O necesariamente...

Mediodía

Transparentes los aires, transparentes
la hoz de la mañana,
los blancos montes tibios, los gestos de las olas,
todo ese mar, todo ese mar que cumple
su profunda tarea,
el mar ensimismado,
el mar, a esa hora de miel en que el instinto
zumba como una abeja somnolienta...
Sol, amor, azucenas dilatadas, marinas,
Ramas rubias sensibles y tiernas como cuerpos,
vastas arenas pálidas.
Transparentes los aires, transparentes
las voces, el silencio.
A orillas del amor, del mar, de la mañana,
en la arena caliente, temblante de blancura,
cada uno es un fruto madurando su muerte.

El olvido

Cuando una boca suave boca dormida besa
como muriendo entonces,
a veces, cuando llega más allá de los labios
y los párpados caen colmados de deseo
tan silenciosamente como consiente el aire,
la piel con su sedosa tibieza pide noches
y la boca besada
en su inefable goce pide noches, también.

Ah, noches silenciosas, de oscuras lunas suaves,
noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas,
en un aire hecho manos, amor, ternura dada,
noches como navíos...

Es entonces, en la alta pasión, cuando el que besa
sabe ah, demasiado, sin tregua, y ve que ahora
el mundo le deviene un milagro lejano,
que le abren los labios aún hondos estíos,
que su conciencia abdica,
que está por fin él mismo olvidado en el beso
y un viento apasionado le desnuda las sienes,
es entonces, al beso, que descienden los párpados,
y se estremece el aire con un dejo de vida,
y se estremece aún
lo que no es aire, el haz ardiente del cabello,
el terciopelo ahora de la voz, y, a veces,
la ilusión ya poblada de muertes en suspenso.


El testigo

Yo no te pido nada
yo no te acepto nada.
Alcanza con que estés
en el mundo
con que sepas que estoy
en el mundo
con que seas
me seas
testigo juez y dios.
Si no
para qué todo.



Gracias a Douglas Gómez por esta recopilación de poemas y a Víctor Marín por presentarme el perfil de Vilariño que hizo Leila Guerriero para El Malpensante. La conocí gracias a este texto de Blanca Elena Pantín sobre su relación con Juan Carlos Onetti.


viernes, 2 de noviembre de 2012

Otra vez los Rostros de Choroní


 Queridos todos,

Si me conocen ya saben de este proyecto porque estoy tan encantada con él que se lo cuento a todo el mundo. Se trata de los Rostros de Choroní, ese trabajo maravilloso que me hace muy feliz y que surgió de los talleres de crónicas que promueve la revista Marcapasos, coordinada por Liza López,
periodista y profesora en la Escuela de Comunicación-UCV.

La idea de este proyecto es escribir historias sobre personajes de pueblos de Venezuela. Comenzamos por Choroní, recogimos las historias de 16 personajes, un grupo de fotográfos se encargó de hacer lo suyo, y el año pasado hicimos una exposición en la Casa de la Cultura del pueblo con las crónicas y fotografías de los 8 primeros personajes. Ahora vamos con los otros 8 personajes y necesitamos dinero para hacer la expo este próximo diciembre.

Estamos haciendo una gran "vaca" para hacer realidad este proyecto. Si está en sus posibilidades, por favor, depositen lo que puedan en la cuenta 0104 0027 94 0270051715, de la Revista Marcapasos, en el Banco Venezolano de Crédito RIF J-31479967-3.   Si lo hacen, se los agradecerá la gente de Choroní y nosotros, los cronistas y fotográfos que trabajamos en este proyecto. Si conocen a alguien que nos puede ayudar, pásenle la info e invítenlo a la exposición. ¡No hay colaboración pequeña!

Ninguno de nosotros cobra nada por esto, la plata es para los materiales de la exposición, el montaje y -si queda- la guarapita que nos vamos a tomar el día de la inauguración mientras bailamos tambores descalzos y felices como los animalitos. La verdad es que la satisfacción es infinita cuando los personajes ven impresa su foto y escrita su historia.  Es como si fueran a vivir para siempre.

Por este mismo medio les avisaré de la fecha de la expo. Queremos que sea antes de que se acabe el mundo y los Mayas se nos unan a bailar tambor. Acá les dejo mi crónica de Rodrigo, el guarapitero del pueblo, para que vean que el trabajo nos sale y hasta bien bonito.

Con amor choronicero, 

Mela.-