martes, 16 de agosto de 2011

Reto #30libros Día 4: Uno que le gusta a todos menos a usted



Tengo un amigo muy amigo de Francisco Massiani que ha intentado en varias oportunidades llevarme a conocer al escritor en su casa de La Florida. Como Caracas es Caracas con sus colapsos y desencuentros, he tenido que cancelar todas las veces. Por suerte. La verdad no me imagino tener que confesarle a ese abuelito adorable -como lo describe mi amigo- que no me gustó “Piedra de Mar”. No sólo que no me gustó, sino que me enfureció.  

A los catorce años mi vida no se parecía en nada a la de Carolina, Kika o Corcho. Mami estaba enferma y en la casa había miedo. A mi alrededor pasaban cosas demasiado grandes como para dejarme llevar por la desmesura de una adolescencia despreocupada. Porque era eso, en esa novela nadie se preocupaba por nada. Sabana Grande en la madrugada. Corcho lanzándose de un balcón. ¿Ese muchacho no tiene mamá? ¡Entrégale la bendita piedra! 

Quizá si la leyera ahora podría reconciliarme con su relato de una ciudad que entonces no conocía; con sus diálogos larguísimos, desordenados, tan caraqueños; con su época y sus ideales de libertad. Quizá la relea antes de conocer a Pancho. Sería justo darle otra oportunidad a una novela adolescente, tal como me dieron a mí la oportunidad de vivirla luego.  

1 comentario:

Anónimo dijo...

No estás solo pues a mí tampoco me gustó PIEDRA DE MAR. Mi papá conoció de vista al papá de Pancho. Tenemos una diferencia de edad de casi 10 años y me fastidia correr siempre detrás de él pasando por los mismos lugares pero muchos años después (viví frente a la iglesia La Chichinquirá hasta los 30 años). He leído otros cuentos suyos tratando de entenderlo y nada. Y para remate la horrenda profesora de castellano de mis hijas les puso la novelita (por lo corta) como trabajo de "comprobación de lectura".