Un intento de “presunto fraude”, como les gusta llamarlo
Seis meses sin usuario electrónico para mis transacciones por Banesconline
Tres visitas a la sede de Banesco El Chorro
Una a la sede de Banesco Santa Teresa
Una a la sede de Banesco Santa Fe
Cinco requerimientos solicitando me sea restituido el bendito usuario
Doce llamadas telefónicas al 5011111 “grabadas por mi seguridad”
Siete llamadas telefónicas al 5011414 “grabadas por mi seguridad”
Más de cuarenta y cinco intentos de ingresar al sitio online
Un promedio de cuarenta operadores telefónicos que no logran resolver el problema y transfieren mi llamada a la “dependencia correspondiente”.
Treinta preguntas de seguridad
Veintinueve respuestas correctas
Una incorrecta que me fastidió más la vida
Un millón de horas-mujer en colas de banco para transferir dinero entre mis cuentas, a terceros, pagar servicios y la tarjeta de crédito EN PLENO SIGLO XXI
Y una arrechera kamikaze que va creciendo dentro de mi, poco a poco, irremediablemente, hasta el día en que decida implosionar mi humanidad en el adefesio arquitectónico que mientan Ciudad Banesco y le lleve a Satanás como trofeo la cara de pajúo de Juan Carlos Escotet.




