domingo, 12 de octubre de 2008

i can´t live with you but i can´t live with out you

A las cuatro de la mañana del día de su cumpleaños debe recibir mi llamada. No a las doce, ni a las siete, a las cuatro. Si no es de madrugada y no la despierto, no tiene ningún sentido. Llámese “día de la raza”, “encuentro de dos mundos” o “resistencia indígena” para mí el 12 de octubre se parece a un personaje de ficción.

Como suele ocurrir con quienes tienen una estima superior por sí mismas, todo lo suyo es magnificente, gigante, grande y exagerado. Como sus gestos y sus afectos. Como sus ideas y sueños. Como si la hubieran delineado guionistas psicóticos de algún estudio de cine independiente. Como la explosión rítmica de “A Day in the Live”, no la soportas, pero no puedes dejar de escucharla.

Después de tantos años, no hemos tenido otro remedio que amarnos. Con el amor tranquilo de las amistades que se cultivan en el tiempo y se fortalecen en las adversidades. Por lo general no estoy de acuerdo con nada de lo que hace, pero la apoyo en todo lo que decide hacer. Emprende tareas imposibles pero me conmueve su ímpetu, me convence su verbo encendido y vigoroso. No hay batalla que quiera perder, ni batalla que no decida luchar.

Si alguien puede tener la razón todas las veces, es la dueña de este post: ¡¡FELÍZ CUMPLEAÑOS AMIGA DE MI ALMA!!

1 comentario:

Leoncio Martínez dijo...

Tus palabras destilan rímel corrido sobre mis mejillas, si yo fuera una mujer sonaría mejor. créeme. Te puedo linkear des de mi blog?

es que está jugoso todo lo que leo.