jueves, 10 de julio de 2008

Cuentas

Un intento de “presunto fraude”, como les gusta llamarlo

Seis meses sin usuario electrónico para mis transacciones por Banesconline

Tres visitas a la sede de Banesco El Chorro

Una a la sede de Banesco Santa Teresa

Una a la sede de Banesco Santa Fe

Cinco requerimientos solicitando me sea restituido el bendito usuario

Doce llamadas telefónicas al 5011111 “grabadas por mi seguridad”

Siete llamadas telefónicas al 5011414 “grabadas por mi seguridad”

Más de cuarenta y cinco intentos de ingresar al sitio online

Un promedio de cuarenta operadores telefónicos que no logran resolver el problema y transfieren mi llamada a la “dependencia correspondiente”.

Treinta preguntas de seguridad

Veintinueve respuestas correctas

Una incorrecta que me fastidió más la vida

Un millón de horas-mujer en colas de banco para transferir dinero entre mis cuentas, a terceros, pagar servicios y la tarjeta de crédito EN PLENO SIGLO XXI

Y una arrechera kamikaze que va creciendo dentro de mi, poco a poco, irremediablemente, hasta el día en que decida implosionar mi humanidad en el adefesio arquitectónico que mientan Ciudad Banesco y le lleve a Satanás como trofeo la cara de pajúo de Juan Carlos Escotet.

4 comentarios:

flequillo dijo...

te acompaño cuando implosiones.... así hago registro fotográfico!!!!!

ciclo365dias dijo...

Leí Facebook o el fin del amor. Ya espero la segunda y equis parte que le sigan. Me recordaste a los posmodernos, especialmente a Bauman y su amor líquido. Creo por otra parte que se pierde tanto de misterio, pero por otra parte (y aunque paradójico) esa pérdida ayuda a que el amor se haya volcado poético.

Anónimo dijo...

Beivenida al mundo real de lo bancario e imaginario. hasta ahora no haz perdido efectivo por lo cual te felicito. Solo una cosa mas: el titulo es poco revelador de lo que vienes después, sobre todo por el final "implosivo".
saludos
MC

Nina dijo...

Para que vean que la rabia es tan grande que cabe la nopalabra. Lo del facebook viene pero es que me estoy graduando, saludos...