jueves, 21 de junio de 2007

A falta de post… meme


Respondiendo ésto recordé un montón de cosas bonitas. Mil gracias, Mari, Muvi y Chamín del 114, lo disfruté un mundo...


  1. ¿Cuáles son los olores y sabores que te recuerdan la infancia?

El olor del café recién colado con el que me desperté toda la vida. La leche en polvo con azúcar, el batido de malta con ojo de res, las vitaminas líquidas que venían en frasquitos diminutos, el pollo frito que cocinaba mi mamá y el pan dulce con mantequilla mojado en café con leche.


2. ¿Cuál es el personaje de alguna historia, novela, cuento o película que te hubiese gustado ser?

Wendy, de Peter Pan.


3. ¿Si fueses mascota ¿cuál escogerías y cómo te gustaría que te trataran?

Sería como mi morrocoya Democracia que vive sola en el patio de la casa, rodeada de tierra, sin molestar ni que la molesten, sino cuando es necesario.


4. Alguna maña o manía que conservas aún después de grande.

De chiquita solía jugar sola y en silencio, todo pasaba en mi cabeza, aún puedo estar callada y ausente muchísimo tiempo sin sentirme rara.

Pellizco a la gente cuando decimos la misma palabra o cuando veo a un pelirrojo.

No paso por las alcantarillas


5. Si volvieras a la adolescencia ¿qué aspecto de tu vida te hubiese gustado cambiar?

El inicio de mi maldición de los 14 de febrero.


6. ¿Cómo imaginabas tu vida cuando eras niño?

Como bailarina de coreografías.


7. ¿Alguna vez se te ha escapado algún sueño?, si son muchos ¿Cuál te hubiese gustado atrapar?

Sueño como loca, pero los que quiero atrapar no los cuento para que se me cumplan…


8. ¿Cómo te gustaría que te recordaran tus hijos?

Como mis hermanas y yo recordamos a mi mamá.


Me gustaría leer las respuestas de Romana y Guachafitera



sábado, 9 de junio de 2007

Carta a los estudiantes (la "dirigencia" que se joda)


Querida gente, la cosa es fácil: así iban a ocurrir las cosas y nosotros tenemos la culpa. Cómo se combate un destino fallido marcado en la sien, cómo corregir una falla de origen, diría una amiga.

Por éste lado de la web, que a veces huele a baños de hierbas y a tabaco de bruja, quisimos hacernos los locos ante los presagios en el fondo de la taza de café. Por inocencia, por conveniencia, por ignorancia, por esperanza, diga usted, pero hasta hace poco hablábamos de no desperdiciar la oportunidad, de cuidar el lenguaje y las formas. Algunos, mucho más fieles a sus intuiciones que yo, podrían decirme fácilmente: ¡Te lo dije!

Pero pasa que conozco gente, de ambas tendencias políticas, dispuesta a romper la polarización, a debatir, proponer, hacer patria y trabajar en función de este proyecto de país que decidió la mayoría, pero dispuestos a levantar la voz y las manos cuando queramos decir “no estoy de acuerdo” explicando el por qué en el espacio que sea. Dando la cara cuando queramos criticar la ineficiencia, la burocracia, el mercantilismo, los vicios de la vieja política que abundan en este gobierno. ¡Había tanto que decir! ¡Tanto! Sin embargo, cometí un error fácil: creer que esos eran más de los que puedo contar con las manos, cuando en realidad me sobran dedos.

Digo que, a pesar de mis esperanzas, esto podía pasar porque los estudiantes no sólo hemos estado de espaldas (es decir frente al televisor) a este país que ha cambiado y es mayoría chavista por convicción y corazón. Hemos abandonado las comunidades, la tierra, el barrio, el campo, la lucha, la gente. Todo nos hiede, la pobreza nos huele fo, no aguantamos el rural con carajitos piojosos y la Ley de Servicio Comunitario nos parece una oportunidad para gritar ¡autoritarismo! Vociferamos ¡Autonomía! ¡Libertad! pero somos incapaces de exigir a las autoridades universitarias rendición de cuentas o seguridad en el campus, entre tantos ejemplos. “La arrogancia de la clase media, chama”, me dijeron. La soberbia y la estupidez -agrego yo.

Es una soberana falta de ovarios, bolas y respeto haberse retirado así de la Asamblea Nacional. Además en cadena nacional de radio y televisión. Debe ser que si a mi alguna vez se me hubiera ocurrido dejar a mi mamá con la palabra en la boca y largarme me habría volteado la cara con su derecha de caligrafía perfecta. Lo que pasa es que a mi la valentía y la madurez se me parecen a otra cosa y tengo un concepto distinto de heroísmo.

Los argumentos para justificar lo injustificable dan risa y pena. ¿Que se fueron porque lo que pidieron fue un derecho de palabra y no un debate? Los invito a revisar el documento que consignaron ante la AN, traído hasta acá por los buenos oficios de mi amiga Julia, donde se lee: “Solicitamos asimismo que dicho debate sea difundido a través de todos los medios de comunicación públicos y privados” ¿no se parece eso a una cadena nacional?



Y si así fuera, ajá, no era un debate, fue una “emboscada ideológica.” Estás allí, en una sesión histórica, te está viendo el país entero, exprésate, sé libre, expón tus argumentos, exige cambios sociales, pelea por lo que crees, por lo que has marchado dos semanas, convence a tu país que los titulares de prensa no te quedan grandes, que mereces tanta atención, tanta alharaca, que la carrera te ha servido para algo. ¡Date pues! ¡Sé grande!

El tema del debate o el derecho de palabra en todo caso eso era una mera formalidad que tiene sin cuidado al resto del país, sólo se vio a un muchachito grosero huyendo de una discusión entre adultos. Y como Globovisión sólo llega por señal abierta a dos estados (Dtto. Capital y Zulia y al resto por cable) sus injustificaciones de la rueda de prensa las desconoce medio mundo. Los debates en el seno de las universidades son importantes pero su alcance nunca será el mismo que una exposición televisada que llegue a todos los hogares de Venezuela. En definitiva, el costo comunicacional y político se pierde de vista.

¿Desigualdad de condiciones? Les recuerdo que la correlación de fuerzas actual de la AN es el resultado del retiro de la oposición de las elecciones Parlamentarias del 2005. Que mala maña esa de batirse y salir corriendo. Yo vi veinte sillas, diez ocupadas y diez vacías. En un debate o “derechos de palabras alternados” el ganador lo determina la opinión pública, incluso se habla de “percepción ganadora.” El auditorio y el juez era Venezuela no los diputados de la Asamblea Nacional. Entregaron el examen en blanco, volvieron a perder por forfait. La cagaron. ¿Es difícil entenderlo? El sólo hecho de que esto se tenga que explicar es alarmante.

Todo esto me lleva a pensar en la causa más triste: no tenían cómo quedarse a pelear y eso es culpa nuestra. No se han construido argumentos acordes con la nueva realidad nacional y jamás podrán construirse con discursos como el de Douglas Barrios que fue, entre otras cosas, una defensa de sus intereses de clase ¡ah! y de un “estudiante” acusado de violación. Estas semanas se había hablado de todo, de derechos civiles, de libertad de expresión, de autonomía pero en ese pastel morado y piche nunca se había hablado de Nixon Moreno. ¡Así andamos de perdidos!

Ese rumbo extraviado, esa alucinación independentista es nuestra culpa. Los sistemas de representación del movimiento estudiantil son un asco. Stalin González llegó a la FCU entubado, a punta de chuleta. Recuerdo claramente el día de las elecciones, nuestro ilustre Secretario General del Centro de Estudiantes de la ECS-UCV se lucía así:

-¿Ya sabes por quién votar?

-No, me da igual –respondía la gente

-Bueno, vota así –y entregaba el panfletito grasiento.

Así nacen los fracasos, así se tuercen los destinos, cuando lo correcto se diluye en lo conveniente. Cuando los apáticos se convierten en borregos. Cuando decidimos no hacer nada. Cuando dejamos que nuestros liderazgos sean ocupados por impedidos intelectuales prestos a poner la torta en cadena nacional.


PD: acaba de llegar la respuesta a mis cartas a la “dirigencia estudiantil”:

"Debido al elevado número de correos recibidos, nos disculpamos por no poder responderte el email a tiempo. Agradecemos tu carta y lo que propones y expresas en ella, tendremos en cuenta todas aquellas propuestas creativas que permitan darle continuidad al movimiento. Cualquier cosa recuerda que está a disposición www.generacion28.tk en la cual igualmente puedes opinar y enterarte de las informaciones y noticias de última hora. Nuevamente, disculpa la tardanza.
Estudiantes Unidos de Venezuela"

Una perla de la página, los resultados de la encuesta ¿La actuación de nuestros líderes en la AN fue? ¡Dios santo! Como que sí estamos jodidos por todos lados.


lunes, 4 de junio de 2007

Latonería, pintura y política


José es un tipo simpatiquísimo, agradable y conversador. Es homosexual y me corta el cabello desde hace años, no tanto porque sea una eminencia en peluquería, sino porque trabaja cerca de mi casa, accede a atenderme cuando no tengo cita y me deja robarle las ediciones viejísimas de Gatopardo.

José es chavista y de los duros. Si no hubiera tenido que trabajar el sábado habría ido a la marcha con su camisa roja y su cinturón del orgullo gay. Nunca hemos hablado de farándula, ni de moda, pocas veces de hombres, pero siempre hablamos de política, de Hugo Chávez, su gobierno y su oposición. Con los años he aprendido a dosificar la conversa: nada de temas álgidos cuando me lava el cabello o trabaja con las tijeras, por suerte nunca me estiro las greñas porque a éstas alturas estaría calva de tanto que me gusta buscarle la lengua y llevarle la contraria.

-Este italiano hediondo me tiene harto, todos sus argumentos son de escuálidos -me dice José en el lavacabezas, refiriéndose al nuevo peluquero que asegura no estar ni con Dios ni con el diablo, pero nadie le cree.

José se metía con el italiano mientras me comentaba, por ejemplo, que si Chávez no hubiera llegado al poder estaríamos tan hipotecados como Argentina, “que es mitad de Estados Unidos y mitad de Venezuela.”
-Yo sólo espero que nos toque la parte que incluye Buenos Aires -le contesté. No le causó risa.

En eso estuvimos casi toda la tarde, con VTV acallando la música tecno que andaba de voz baja entre el sopor de secadores, vaporizadores, planchas y gorros térmicos. El italiano decía “A” y José me respondía “B” en la pata de la oreja “no vaya a ser que se te ocurra darle la razón al marica anacrónico ese.”

Al final fue una jornada exitosa, le seguimos el pulso a la marcha y al menos los dos peluqueros no terminaron esmoñándose. Esos encuentros que las mujeres tenemos mínimo una vez al mes con nuestro “estilista” de confianza para hacernos de todo más algo y ponernos al día con los chismes y las recomendaciones de Cosmopolitan, también sirven para drenar y recomponer. A mi me han servido como ejercicio de tolerancia en muchos sentidos, una suerte de taller “open mind” multifuncional, de lo contrario me hubiera caído para atrás con esta perla: “yo te voy a decir algo, muy escuálido, muy sifrino, muy golpista y todo lo que quieran, pero ese Goicochea está de un chévere...”