domingo, 5 de agosto de 2007

Uno prestado

Tan bonito y oportuno que provoca memorizarlo, adoptarlo como biografía y contárselo bajito a quien hace rato le debo un susurro...


NIÑA

La niña que hay en mí te ama.
Ama tu corazón tranquilo,
ama tu alma, de niño también.
En esta límpida región nos hemos encontrado:
de agua, de cristal, de tesoros escondidos.
Juntos subimos a la buhardilla de mi casa
y descubrimos una telaraña de hilos de oro.
Bajamos al patio y cosechamos higos maduros
dulces como tus besos.

La niña que hay en mí te busca
para contarnos cuentos infinitos
y jugar a la rayuela,
para caminar por los bosques
olorosos de tiernas maderas
y recoger insectos de brillantes alas.

La niña que hay en mí te quiere
para que reclines tu cabeza en mi pecho
y llores porque la maestra
se portó injusta contigo
y el deber te aburre tanto.

La niña que hay en mí te adora
como la sencilla flor de ñáchag
que se abre al sol que la besa;
como el arroyuelo que salta sin detenerse
y abraza los juncos de ambas orillas:
como la torcaza, la quinde,
la mirla de alas de carbunclo
necesitan del profundo
aliento del aire.


Natasha Salguero (Ecuador)



1 comentario:

*.+.*Mari*.+.* dijo...

¡Qué hermoso!

Leeré más de Natasha Salguero a ver que tal =)

Besitos (K)