jueves, 9 de agosto de 2007

Dolor

Apenas abrí los ojos pasó maldito dolor de cabeza que no tiene explicación ni causa aparente es imposible remontar la suerte de un día con un yunque aprisionado contra cada sien no quiero hacer nada tengo el humor carcomido y me siento incapaz de escribir dos líneas coherentes es probable que haya sido por despegarme de la almohada sin desperezarme o por saltarme el café madrugador pero estoy casi segura que fue porque la alarma del despertador se activó con una canción de Samir Bazzi ahora sólo tengo ganas de irme a morir a mi cama mientras Caracas se hunde y flota en su propia inmundicia y que el cielo se caiga junto con el avión de Lula mientras yo pago ochocientos mil dólares libres de impuesto por una tableta de ibuprofeno.