jueves, 3 de mayo de 2007

Las iglesias a las tres de la tarde


A las tres de la tarde cuando el sol adormece y hace calor, hay gente en las iglesias. Algunos rezan fervorosamente en voz alta para despertar a los que duermen en los bancos contiguos, otros cantan con su pastor particular que les habla esperanzado sobre la venida del salvador y la vida eterna.

En la iglesia de Santa Teresa, donde lleva su cruz el Nazareno de San Pablo, hay un cuadro precioso del Cristo de la Misericordia, a su alrededor se congregan más de treinta fieles a cantar alabanzas o repetir palabras con la boca y el corazón. Al otro lado de la nave está la Virgen de la Rosa Mística, refulgente, escarchada, brillante, es una de las pocas que tienen el privilegio de una garita de hierro para encender velas. Allí me quedé.

Mientras la ciudad anda en otra cosa -quién sabe en qué anda Caracas a cualquier hora- la gente recoge un poquito de fe en algún templo, se aferra con las rodillas al reclinatorio y junta sus fuerzas en las palmas de las manos, que apretadas o viendo al cielo son la ofrenda, allí va todo “te lo dejo todo porque creo en ti”, así se lee la expresión apasionada de “por favor” o “gracias.”

Las iglesias a las tres de la tarde son iguales que a cualquier hora, pero mejores porque los curas están haciendo la siesta y cada quién es libre de acercarse a Dios como le plazca. Algunos se rinden ante el sopor del aire caliente y navegan por el sueño, otros leen la prensa para encontrar el fin del mundo, pero todos están solos. Incluyendo los grupos de oración y canto que se acompañan en la actividad, están solos en su encuentro con eso que vinieron a buscar, es un asunto de tu a tu con el altísimo. Quizá ni siquiera se están encontrando con Dios, quizá no están si no pasando el tiempo, quién sabe. Yo sólo sé que quería quedarme allí unos minutos más, porque el tiempo es más suave, los ruidos lejanos y las esperanzas se pueden tocar.

4 comentarios:

Curiosa dijo...

Esaes una hora perfecta para entrar en contacto cnDios y con uno mismo.A mi me encanta porque de verdad no hay curas y puedes estara tu antojo ahi.
Lo malo??? que muchas iglesias tiene horario de oficina y uno no puede ir sino a la hora que ellos las tienen abiertas,por ejemplo, en margarita :(

*.+.*Mari*.+.* dijo...

Gracias por el dato, probablemente vaya a una iglesia a esa hora...

Acuario Escritor dijo...

..."y las esperanzas se pueden tocar"

...(dudo que sea posible decirlo mejor)

Manto dijo...

Y lo mejor de todo?? A esa hora los curitas pavorosos están durmiendo o contando la plata de las ofrendas, esto permite a los fieles sentirse tranquilos y libres. No está el yugo del párroco que te tilda de deshonesto, culpable y malagente; sino las plegarias de todos los que necesitan refugio y oran a su manera.