viernes, 20 de abril de 2007

Guaquista, Guaquera, Guacóloga


Cuando mi hermana mayor se enamoró de Guaco tenía quince años. Dos años después llegué yo y ella me adoptó como a una muñequita de trapo, me bañaba, me vestía, me consentía, me llevaba a su universidad y me inyectaba música de los 80 como una medicina contra el llanto. Desde entonces la música ha sido uno de nuestros puentes predilectos para la brecha generacional. Con Guaco aprendimos a bailar, nos enamoramos y nos despechamos. No hay fiesta, guateque, quince años, matrimonio o viaje por carretera donde no suenen. Son un sentimiento nacional.
Cuando me enteré del concierto de Guaco en el Corp Grup la llamé enseguida. No pudo acompañarme pero me conseguí a la cómplice perfecta: Vane no se ha pelado medio amanecer gaitero con la Super Banda de Venezuela, se sabe todas las canciones al pelo y no le iba a dar pena gritar: “Luiis voltea pa`que te enamores.”
Las dos salas del Corp Grup se fueron llenando de gente variopinta, desde “adultos contemporáneos[1]” hasta muchachitas que a la salida del concierto le decían al papá “ya va papi, que ya van a salir los muchachos” para tomarse fotos con los vocalistas.
Comenzaron puntuales a las 8:00 pm, con un sonido perfecto y Pídeme en la voz de Ronald Borjas (¡Apriétame!). En la sala izquierda sólo nos levantamos cinco personas todos, a la vista, menores de 25 años. Miré a mi alrededor y temí por los que estaban sentados detrás de nosotras, si no se tomaban la molestia de disfrutar el concierto como debía ser, no los íbamos a dejar ver, porque no pensábamos sentarnos. Sonó Como es tan bella y aunque no lo crean la gente todavía no se levantaba de las butacas.
Gustavo Aguado aseguró que cantarían “todo lo que quisiéramos” porque sabían que los que estábamos allí éramos guaqueros, guaquistas y guacólogos. Entre chistes, un ambiente cálido y familiar y “una magia” como la describió Luis Fernando Borjas trascurrió el espectáculo que me dejó afónica y emocionada.
No puedo recordar la secuencia exacta de las canciones pero cantaron y bailé: Me muero de ganas, Todo quedó quedó, La Turbulencia, Cuatro Estaciones (con su respectiva coreografía arrancagritos), Luis Fernando súper romántico con Si mis paredes hablaran. También presentaron algunas canciones del nuevo disco Eqqus que también coreamos: Pa Ti, Eres más, Un segundo me bastó, Lloraré, y por supuesto Confusión. Luís cantó un pedacito a capella de Sin Rencor de Neguito Borjas (tío de los muchachos) para recordar los inicios gaiteros del grupo, y terminaron con Caraqueñas, riquísima con improvisaciones, descargas de batería y hasta toquecitos de regguetón. (Que por suerte no se parecieron Franco y Oscarcito de L`Scuadrón como decía la nota de prensa)
Cuatrocientas personas de pie, bailando un ritmo que no se parece a nada sino al estilo único de Guaco, el mismo que enamoró a mi hermana hace más de veinte años, y después de casi dos horas de gozadera cuatrocientas personas gritando: oootra.
“Regálame tu amor en primavera o la sombra de tus ojos o tu tierno corazón… Regálame tu amor, por un instante, un sentimiento así, no hay quién lo aguante.” Con esa canción para llorar volvió Luís al escenario y terminó uno de los mejores conciertos a los que he asistido, salimos de ahí como embobadas, reconquistadas por ese sonido, nos sentamos en la plaza de La Castellana a verlos salir cual fans enamoradas, convencidas de haber aprovechado cada bolívar invertido. Cuando vimos a Ronald le gritamos: “Roni cantas precioso mi amor” (me reservé el: “pero no me gusta como te peinas” porque me encanta que sea de los Leones del Caracas) y nos lanzó un beso. Luego, las cervecitas de rigor en El León para brindar por el efecto maravilloso de la buena música en el ánimo y en el cuerpo, convencida de que nuestros mejores recuerdos se reciclan, se reinventan y perduran porque dentro de poquito les tocará a mis sobrinas aprender a bailar y ya les estoy inyectando la dosis perfecta contra todo lo malo.

[1] No hay una definición para esa categorización pero los reconozco enseguida.

6 comentarios:

Dabart dijo...

Venezolano que no admire a guaco o es sordo o no es venezolano! yo tambien quiero ir a un concierto de guacooooooo!!!!!
Excelente pagina! felicitaciones
saludos!

El Trimardito dijo...

Bueno al parecer la pasaron muy bien, yo soy guaquista, guaquero y guacologo, mi canción favorita la de las chicas lindas de Caracas, esa para mi es de las que bailo con más gusto. Esto me recuerda que puedo bajar esa música y recordar a mi grupo.

Saludos!!

SOL dijo...

Este post me hizo recordar todas los buenos recuerdos que tengo relacionados con la super banda de Venezuela, desde los discos de vinil, con el pastelero y cuatro estaciones, regalame tu amor en concierto en los tiempos de bachillerato, la turbulecia en las rumbas universitarias, y a Pideme desde el exilio... Guaco es y sera parte de mi ADN! Guaquera al 200%!
Saludos!

La Perfecta dijo...

Chama acabas de ganarte mi afecto!!
Guaco hasta siempre. Porque sí, porque no hay otra cosa igual, porque cada canción me recuerda algún momento (bueno o malo, pero especial).
Tal como dices, no hay brecha generacional con ellos. Los amo yo, mis primas mayores, mi hermanita de quince y mi mamá!! jeje
En serio, tocaste una tecla verdaderamente nacional.
Excelente post!

Adriana dijo...

Me encanta Guaco, sobre todo para bailarlo y aunque ellos comercializaron más su música y estilo, me gustan mucho en las fiestas navideñas...

*.+.*Mari*.+.* dijo...

WoW! si Guaco es lo máximo, mi canción favorita es "Cómo será", y aunque no he tenido el chance de verlos en vivo, espero hacerlo someday...
Muy bueno tu blog!