martes, 20 de marzo de 2007

Sexo Motor


y disculpen la tardanza


De los cinco motores constituyentes que propuso Hugo Chávez mi favorito es el quinto: “La explosión del Poder Comunal.” El nombre es rimbombante, como le gusta a nuestro Presidente, pero el planteamiento de base tiene que ver con darle poder a las comunidades para que autogestionen sus proyectos sin tener que esperar la dádiva del ineficiente de turno. Es un ensayo de organización comunitaria que podría ampliarse en muchos otros post, porque la considero una buena idea realizable. Sin embargo, hoy propongo un sexto motor: “La explosión del Poder Sexual.” Una carga de C4 a las patas de una cama inmóvil, una granada fragmentaria a la rutina, el aburrimiento y la inapetencia. Este es, a todas luces, un planteamiento revolucionario.

Desde que Lina Ron, le pidió a Hugo Chávez que se casara (y además metió a Mary Pili Hernández en el paquete) confirmé mi sospecha de que a este país lo que le hace falta es sexo. Asumo que nadie tiene la intención de inmiscuirse en la vida privada del primer mandatario nacional, pero habría que detenerse a pensar en las ventajas de una nación que se mueva al ritmo del sexo tántrico o del “papi, cójeme rápido que viene mi marido”, que al final viene siendo la misma cosa.

El funcionario llegaría a su despacho ligerito, recién bañado, con una sonrisota y anunciando: “compatriotas, ahora sí… este año vamos a limpiar la quebrada de Catuche.” Las secretarias de ministerios se volverían eficientes por el poder providencial de los orgasmos múltiples, cambiarían los chismes de oficina por consejos de alcoba y seguirían largándose a las cuatro de la tarde pero dejando el trabajo listo, porque a las mujeres la explosión de endorfinas nos pone simpáticas, “chéveres” y en esa buena onda laboral el trabajo no pesa. Habremos derrotado la burocracia y empezaremos a andar a paso de verdaderos vencedores.

Como el sexo dejaría de ser un tabú para convertirse en un Motor Constituyente, la lucha contra el Sida y el embarazo precoz serían prioridad para la nación, empezaríamos a llamar las cosas por su nombre, hablar sin tapujos de la sexualización temprana de nuestros chamos y resolver el asunto en el seno de cada familia, antes de enterarnos de sus pasos por un video que recorre y escandaliza al país.

Gastaríamos más en preservativos que en cremas contra el envejecimiento. Seríamos un poco más felices o al menos el buen humor sería masivo y lo mejor de todo es que nadie nos vendría con el cuento de que “el sexo ahora es de todos.”

4 comentarios:

flequillo dijo...

El rubor en las mejillas que provoca el buen sexo nos evitaría cualquier tipo de maquillaje extra. El sexo soluciona todo.

Aunque es visto como causante de crisis (sobrepoblación), también puede significar la salida de ella.


¡A hacerlo - bien hecho-compatriotas mesmos!

juan dijo...

el peo es q a el le gustan son los tranfor

LuisCarlos dijo...

Algunos llevan años diciéndolo y no les han hecho caso.
Aunque no veo conexión clara entre promover el sexo y la responsabilidad del mismo. Sí es importante que el tema vuelva a la discusión.
Aunque por otro lado, prefiero que Chávez no hable de algunos temas.
Este país es tan imbécil que si el tipo se pone en contra del aborto, saldrá la oposición a promoverlo con fruición, y viceversa. Y qué dirá esta revolución de la diversidad sexual, la frigidez, el control de las operaciones estéticas...

Pero por cierto, ¿quién habla de sexualidad para adolescentes en los medios de comunicación? ¿Quién se va primero?
Como dice mi amada Vanessa Davies, ilustrada por Lemus: sexo sin tabú.

para ese motor: "dale más gasolina..."

Mrs. G dijo...

jajaja me he reido mucho con tu relato, muy gracioso
Mira, el problema es que nuestro presi es tan ególatra que solo se lo sabe montar con "él mesmo"

Saludos!