miércoles, 28 de febrero de 2007

La gente bien

La gente bien está mal. En principio por un asunto de lingüística. En castellano no tenemos el comodín del verbo “ser o estar”, así que aquí se puede “ser bueno”, “estar bien” y hasta “estar bueno” pero no se puede “ser bien.”
La gente bien no sólo está mal, sino que no necesariamente tiene dinero. Hay personas con dinero e idiotas con dinero, es decir “tipos bien.” Y aunque siempre se ha creído que por definición los pobres no pueden ser gente bien, la estupidez es un bien universal y gratuito.
Tampoco hablo de política, porque me los he conseguido detrás de todas la trincheras y aunque no me gustan los estereotipos, porque me he dado varios tortazos, dicen por allí que ahorran tiempo en la socialización, así que con la gente bien no pierdan el suyo.
Mis disculpas a los lectores que no saben de que va el asunto por tanta arenga enrevesada de explicaciones, pero hay que ser muy comemierda en la vida para tenerle fobia al transporte público; taparse la nariz al pasar al lado de un indigente; negarle el baño a los albañiles que te remodelan el apartamento o mirar de reojo a la jovencita embarazada y dispararle: ¿y ese pelón?
Hay que ser bien miserable para no compartir una botella de whisky con tus suegros; tachar de marginales a tus amigos; delatar a los tuyos y lavarte las manos como un cobarde o apostar a tu familia, doble o nada, por la felicidad alucinada de un amor con olor a plástico nuevo.
Hay que ser bien bruto para seguir con el cuento desgastado de que los venezolanos son (ellos) flojos; rellenar tus conversaciones con marcas y precios; decir Yo Tengo, en lugar de yo pienso, yo creo, yo siento; utilizar en dos frases seguidas la palabra “nivel”: no está a mi nivel o qué se puede esperar de alguien de ese nivel.
Ojalá a mi se me diera la ficción y lo anterior no fuera real. Mis disculpas también a los que sienten que me hace falta carácter para mandar a esta gente a donde se merecen, pero ya están donde quieren, en un chiquero de perlas de otro nivel.
Sólo agradezco a Dios que existe un margen, no me desagrada la palabra, porque contrario a lo que ellos piensan, es uno el que decide de qué lado no quiere estar.

10 comentarios:

Muvimeiquer dijo...

Un texto asi bueno hace bien...

BIENvenida el verdadero concepto de los bueno... "hacer el bien sin mirar a quien" (gracias, Miguel A. Landa)

Saludos,

El Muvi

elchamodel114 dijo...

Siento que me enamoré bonito de ti.

La niña del bigote dijo...

Demasiado buen texto Nina, escribiste muy BIEN describiendo a los rancios "tipos bien".

Es bueno navegar y encontrar espacios (para drenar)de este tipo, y darse cuenta de que no es uno solo el que piensa así.

Me quito el sombrero!

Anónimo dijo...

Cuando sientas que te falta carácter vuelve a leer lo que escribiste.

Salva dijo...

Wow, muy pero muy bueno este post, me encanta como escribes y la forma en qué redactas lo haces muy BIEN.

Saluds

El Trimardito dijo...

Me gustó mucho este post, muchisimo de cierto y nada tengo para contradecirte, pues los insultos que dice se lo merecen y el doble, por ser como son.
Gracias por la visita a mi blog.
Saludos!

Kira dijo...

Eres muy buena escritora. Leí todos tus post y me gustaron mucho.

Quetecotopereque dijo...

Me encanta leer cosas que reflejan perfectamente lo que pienso...

Gracias

senquiu beri mucho

Bruja dijo...

naguara!! ..mejor no te pudo quedar!...en lo que tenga chance mando a la gente que visita mi blog directico paca ..si no te molesta claro

Nina dijo...

Esto sólo confirma que todos nos hemos encontrado alguna vez con alguna clase de basura similar.
Siguen existiendo y andan campantes y felices.
Este post fue una catársis, pero la molestia la sigo llevando entre pecho y espalda porque estos desgraciados, además, insisten en reproducirse!
Saludos a todos