viernes, 19 de enero de 2007

¿Bailamos?

Hoy me provoca un mundo bailar contigo. Estaríamos bailando salsa sabrosita. Yo llevaría tacones y jeans o una falda que se mueva. Tú tendrías una de tus camisas de cuadros que tanto me gustan, o las unicolores que a ti te gustan más.
Podríamos estar hasta en pijama, como cuando bailamos en la sala de tu casa. Podríamos estar solos o acompañados, eso es lo de menos. Tomarías mi cintura y yo tu cuello. Juntos. Cerca. ¿Quieres?
Se trata de tu contacto, tu abrazo, tu roce, tener tus brazos rodeándome, y todo tu cuerpo mirándome bailar, para ti y contigo. ¿Bailamos?
El cuándo no es problema. Parece una impertinencia sacarte a bailar. Una dama no debe atreverse a tanto. Pero la confianza me permite, además de hablarte con franqueza, escuchar salsa en mi oficina, cerrar los ojos un segundo eterno y bailar contigo.

No hay comentarios: